¿Cuántos saben que el fuego quema sin haberlo tocado? Vivimos rodeados de datos, de experiencias ajenas que nos llenan de prejuicios que no son nuestros, pero los adoptamos y vamos por la vida tropezando o evitando lo desconocido solamente porque alguien nos advirtió que no pasáramos por ahí, que no entabláramos conversación con x persona porque no nos conviene. Lo cierto es que nadie puede saber qué es hasta no haberse involucrado o experimentado con “eso o aquello” que a los ojos de los demás resulta espantoso, o en su caso maravilloso.
Es mejor aceptar todo lo que sucede a nuestro paso sin un background que aparentemente nos previene de lo inminente. Permitirnos vivirlo para saber que se estaba en lo correcto o bien para saber que cada quien habla de cómo le fue en la feria.
Dice, y dice muy bien: “Nadie experimenta en cabeza ajena”, pero, aunque lo hemos escuchado y pronunciado mil veces ¿cuántos hemos hecho caso omiso de estas sabias palabras? La gran mayoría, preferimos el camino fácil retomando toda la información que se nos ha ofrecido por quien aparentemente domina el tema o la situación, según sea el caso, con el propósito de pisar en firme y con las reservas pertinentes para no caer en lo mismo o para mejorar lo anterior.
Pobres de nosotros que le tememos a lo desconocido y nos conformamos con los miedos, felicidad, traumas y emociones de los demás. Vivimos perdiendo pedazos de nuestra vida a costa de quienes a su vez ya los han perdido pagando las vivencias de otros extraños.
Textos recientes de Omar Vargas- Odio la Navidad - 22/11/2008
- Re-vista semanal - 05/11/2008
- Los tontos no van al cielo - 29/10/2008
- Con-cierto miedo - 18/10/2008
- Pero… - 16/10/2008
- No tengo varo - 26/09/2008
- Tentado por la manzana - 01/09/2008
- ¿Por qué tan serio? - 15/08/2008
- Contaminación visual - 25/07/2008
- El Mesías sueco - 30/06/2008
Compartir
















Responder
¿Qué puedo hacer?