“Resulta que tengo un primo de 17 años en Los Angeles, Juan Carlos Guzmán Vega es ciudadano americano pero su hermana no, entonces de la escuela les fueron a vender la idea de que si se enrolaban en el ejército la situación migratoria de su familia cambiaría, (en este caso de su hermana), así que se enlistó y ahora esté reclutado y a punto de ser enviado a Afganistán, sin que su familia pueda comunicarse con él, no sabe dónde lo tienen, en qué cuartel”, me escribe una lectora . Por su parte, Martha Suárez de Cantú, de Zacatecas, denuncia que su hijo de 36 años ya fue a Irak y ahora está en Afganistán. El soldado Daniel Martínez es veterano de dos guerras, hijo de padres mexicanos ex braceros y crecido en Colorado. Otro más de nombre Luis, de Pánfilo Nateras, Zacatecas también está en Kabul. Carlos Hurtado Quinto de Taxco, residente en Los Angeles, volvió con vida de Irak, no así Rafael Peralta, el soldado chilango muerto en la ofensiva contra la población de Faluya Irak en 2004. Otro chilango es Jacobo Laubral, veterano de Irak, ahora en Afganistán. Las cifras se vuelven testimonios cercanos. ¿Ya pidió la Secretaría de Relaciones Exteriores al Departamento de Defensa el censo de los mexicanos reclutados para combatir a la milicia taliban?
1 comentario
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Creo que pocas veces me he reido tanto por preguntas ingenuas como estas:
¿Ya pidió la Secretaría de Relaciones Exteriores al Departamento de Defensa el censo de los mexicanos reclutados para combatir a la milicia taliban?
como si al poder actual le importaran lo mexicanos fuera de ser esclavos.
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